Las perspectivas de crecimiento de México son bajas en relación con el potencial de su economía, por lo que resulta clave reforzar la inversión en infraestructura y energía para atraer el respaldo del sector privado y reactivar la actividad económica, señalaron expertos en un evento organizado por el Tecnológico de Monterrey.
“El crecimiento del 0.4 % en 2025 y las previsiones del 1.5 % este año es profundamente mediocre para una economía como la de México”, afirmó Valeria Moy Campos, directora general del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).
A juicio de Moy, la “clave” pasa por estimular la inversión privada, ya que la pública ha caído notablemente en los últimos años tras el fin de los megaproyectos como el Tren Maya, en el sur del país.El encuentro, bajo el título de Panorama Económico y Político de México 2026, contó también con la participación Ernesto Stein, exrepresentante del Banco Interamericano de Desarrollo en México; Silvia Dávila, presidenta de LATAM y CEO de Danone México, así como Horacio Arredondo, decano de la Escuela de Gobierno del Tecnológico de Monterrey.Stein, por su parte, remarcó la “sofisticación productiva sin igual en América Latina” de México, como una ventaja importante para relanzar el crecimiento económico en el país.En concreto, destacó los bajos aranceles que enfrenta el país tras la guerra comercial desatada por el presidente estadounidense, Donald Trump, y la fuerte integración comercial con Estados Unidos, la primera economía del mundo.
“Estoy convencida, pues, que va a seguir la relación comercial con Estados Unidos (…) Las economías de México, Estados Unidos y Canadá están altamente correlacionadas, quiénes más defienden el T-MEC son los empresarios estadounidenses”, afirmó este miércoles la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, en su conferencia diaria.
El T-MEC fue negociado durante el primer mandato de Trump (2017-2021) y entró en vigor en 2020 en sustitución del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), que el republicano consideraba perjudicial para Estados Unidos.
Los tres países deben revisar el tratado en 2026 y decidir si lo extienden, una medida que cuenta con el respaldo tanto de México como con el de Canadá.
